La potabilización del agua es una de las funciones más críticas de la infraestructura urbana: garantiza la calidad sanitaria del agua distribuida a la población y protege la salud pública. Dentro del proceso, la etapa de coagulación-floculación resulta determinante para el rendimiento de las etapas posteriores de sedimentación y filtración, ya que de ella depende la formación de flóculos con el tamaño y la resistencia adecuados para su posterior remoción. Un régimen de mezcla inadecuado puede limitar el crecimiento del flóculo o provocar su rotura, comprometiendo la calidad final del agua tratada.
Los floculadores hiperboloides de Carignano están diseñados para introducir la energía de mezcla de forma progresiva y distribuida, maximizando la capacidad de bombeo hidráulico con una mínima generación de cizalla. Este principio de mezcla suave favorece el crecimiento del flóculo sin comprometer su integridad estructural, al tiempo que evita zonas muertas y depósitos de sedimentos en el fondo del reactor. La regulación de velocidad mediante variador de frecuencia permite ajustar el gradiente de mezcla a cada etapa del proceso y a las variaciones en la calidad del agua cruda de ingreso.
Los sistemas de aireación de Carignano complementan la solución para plantas potabilizadoras, permitiendo la oxigenación del agua en las etapas del proceso que lo requieran. La combinación de floculadores y aireadores de Carignano, respaldada por el servicio técnico propio de la empresa, ofrece a los operadores municipales una solución integral y coherente para el proceso de potabilización.
Conocemos sus necesidades
- Mezcla suave y homogénea en la etapa de coagulación-floculación.
- Formación de flóculos de calidad para optimizar sedimentación y filtración.
- Oxigenación eficiente del agua con mínimo consumo energético.
- Barrido del fondo del tanque, evitando acumulación de sedimentos.
- Regulación flexible de velocidad mediante variador de frecuencia.
- Soporte técnico especializado para optimización del proceso de potabilización.